El proyecto Prospectiva y análisis de futuros de los productos agrícolas de la Huerta de la Comunitat Valenciana (CIPROM/2023/32), financiado por el Programa PROMETEO para Grupos de Investigación de Excelencia de la Conselleria d’Educació, Universitats i Ocupació de la Generalitat Valenciana, ha completado una primera fase de diagnóstico que identifica los principales retos estructurales del sistema agroalimentario de la Huerta de València. Sobre esa base, el equipo investigador del IUMPA (Instituto Universitario de Matemática Pura y Aplicada) ha iniciado la implementación de una de las dos líneas de actuación prioritarias con impacto directo sobre los agricultores del territorio.
La metodología de futurización desarrollada ha permitido caracterizar distintos escenarios de riesgo a medio plazo para la Huerta. Entre los problemas detectados a través del análisis documental, participativo y de datos, destacan dos: la debilidad de los canales de comercialización de los productos locales y la presión fitosanitaria del mildiu sobre los cultivos hortícolas, fundamentalmente para los cultivos de la patata y la cebolla.
La incidencia del mildiu supone pérdidas económicas significativas así como el uso de mayor número de fitosanitarios. Para abordar esta amenaza desde una perspectiva preventiva y en colaboración con agricultores y entidades del territorio, se ha iniciado la instalación de unos sensores en parcelas agrícolas de la Huerta que monitoriza de forma continua las variables microclimáticas —temperatura, humedad relativa, presión atmosférica, humedad foliar, precipitaciones y velocidad del viento — directamente vinculadas a las condiciones de infección y esporulación del patógeno. El objetivo es transformar los datos recogidos en herramientas útiles para la toma de decisiones agronómicas. A partir de la información generada, se busca identificar con mayor precisión el riesgo de infección, optimizar el momento de intervención en los cultivos y reducir tanto las pérdidas de producción como el uso innecesario de tratamientos fitosanitarios.
“Este sistema nos permite avanzar hacia una agricultura más informada y anticipativa, donde los datos ayudan a reducir la incertidumbre y a intervenir en el momento adecuado”, señala Antonia Ferrer Sapena, investigadora principal del proyecto.
El proyecto se encuentra actualmente en fase piloto, con el objetivo de consolidar un sistema capaz de integrar datos, evidencia científica y conocimiento local, sentando las bases para el desarrollo de futuras herramientas de recomendación adaptadas al territorio.


